Soñadora compulsiva: Quiero hacerme un tatuaje pero tengo pánico a las agujas. A su vez, me tienen que operar con anestesia general (nada grave). ¿Sería legal hacerme el tatuaje mientras esté anestesiada para no enterarme de nada?
Xavi: No creo, Soñadora. Piensa en los médicos. Ellos estarían ahí todo el rato murmurando que eso no es normal, que a dónde hemos llegado, etc. Ellos solo intentan hacer su trabajo, que ya es mucho. Si tienes tanto miedo a las agujas, mi consejo es que olvides lo del tatuaje. No se puede estar en misa y repicando. Igual te crees que el mundo es como internet, todo fácil y rápido, que puedes hacerme una pregunta con chiste y que entonces yo te conteste con otro chiste todavía más ingenioso. Pero no. Lo siento, hoy me has pillado seco. Yo en tu lugar me preocuparía por esa operación de la que nos hablas, aunque no sea grave. Imagina que al final va muy mal… ¿en qué lugar quedaría esta pregunta chorra? En fin, espero de verdad que no sea nada grave.
Esteban: Hola Soñadora compulsiva, no pretendo empezar esta consultoría analizándote, porque realmente no te conozco, pero ¿podríamos decir que eres un poco soñadora? ¿Sí o no? Si me tirara a la piscina y apostara por que eres un poquito soñadora, ¿me equivocaría de mucho? ¿Perdería mi joven dinero? Hablo, por ejemplo, de si me encontrara en una habitación con unos mafiosos con ganas de rajarme el cuello al más mínimo error, y me obligaran a decir una POSIBLE cualidad de Soñadora compulsiva, ¿me la estaría jugando si dijera “creo que es un poquito soñadora”? Me gustaría salir de ese cuarto con vida. Sin duda. En cuanto a lo tuyo, antes de nada, te deseo mucha suerte con esa operación. Como era de esperar, no te aconsejo que aproveches la ocasión para tatuarte. No se puede jugar con esas cosas en la vida real. Lo que puede interesarte más es la solución que te propongo. Hay un tatuador en Barcelona que no usa agujas. Tiene su estudio en el barrio del Born (carrer de l’Esparteria 9). Este hombre (un pavo indio de sesenta años tatuado hasta la tráquea) usa unos pinceles especiales que marcan la piel de por vida, como un tatuaje standard, pero sin causar dolor de ningún tipo. Vale la pena comentar, antes de que te vuelvas loca y empieces a comprar billetes de tren dirección Born, que la temática de sus tatuajes es un poco limitada. Solo pinta templos o las caritas del teatro, una llorando y la otra riendo. Piénsatelo, guapíxima!
