Brad Pit: A día de hoy todavía no he quitado los adornos navideños, si espero al 1 de julio ya quedaría menos tiempo para volver a ponerlos del que he pasado sin quitarlos. Por lo tanto, ¿los debería dejar perennes en mi salón?
Querido Brad:
Enhorabuena, eres uno de los pocos afortunados que tiene la denominada “vagancia creativa”. Es decir, maneras de ser vago en las que parece que haces algo. Tú no te rascas los huevos, haces un examen escrotal para asegurarte de que no hay tumores. No llevas los mismos calzoncillos durante días, eres un ciudadano concienciado con el medio-ambiente que intenta ahorrar agua en innecesarias lavadoras. O, una vez cada cuatro años, no estás tirado en el sofá, estás absteniéndote.
Pero a mí no me engañas, eres un vago. Solo hay que ver que el nombre que querías poner era “Brad Pitt” y te has cansado antes de poner la segunda “Te”.
Aún así te aplaudo, es una gran idea aguantar con los adornos navideños hasta Julio y que todos crean que eres una persona organizada y muy, muy previsora. Pero el problema está en los meses anteriores a Julio. Aquí te doy algunas ideas sobre lo que podrías decir durante ese tiempo para ocultar que no has quitado los adornos y, a su vez, quedar bien.
ENERO: “No, hombre, no. ¿Cómo va a ser por vagancia? Los dejo porque no creo que sea moral quitarlos tan rápido. La navidad nos recuerda que nació nuestro señor Jesús, alguien que dio su vida por nosotros. Si tú crees que todo su dolor y sufrimiento merece que lo recuerdes solo 15 días, allá tú. Rezaré por ti, aunque si has quitado los adornos, es probable que tu alma ya esté condenada al infierno”
Y quedarás como una persona espiritual .
FEBRERO: “No, no. Eso que está fuera colgado del balcón no es un muñeco de Papá Noel. Es un ladrón que está intentando robarnos. Como es tan pequeño diría que es de Honduras, así que no voy a llamar a la policía, bastantes problemas tienen los pobrecitos consiguiendo los papeles como para que encima alguien los denuncie por robo. Además va muy lento, fíjate cuando salgas y verás que casi ni ha avanzado”
Y quedarás como una persona nada xenófoba.
MARZO: “No, no es un árbol de navidad. Era un planta normal de la casa, pero se ha hecho travesti. No pienso quitarle todas esas cosas, la sexualidad es cosa de cada uno y tiene derecho a expresarla como quiera”
Y quedarás como una persona tolerante.
ABRIL: “¿Que por qué tengo los adornos de navidad? Porque es navidad, ¿no? … ¿No? Ah, perdona, es que como desde hace unos días siento tanto frío he pensado que ya había llegado la navidad. Pero ahora que estás aquí ya no hay problema, porque tú vas a darme calor, calor del bueno” (En ese momento le besas)
Y quedarás como una persona apasionada.
MAYO: “¿Qué belén? Esto no es un belén, son unas esculturas que he hecho. Si fuera el Belén recordaría el nacimiento de Jesús, y ¿no ves que este niño tiene pelo por toda la cabeza y cara de niño de unos 4 años? Ningún recién nacido es así. ¿Y la madre? ¿Tú sabes lo duro que es un post-parto sin atención médica alguna? Esta señora está como si nada, ahí mirando al niño con una sonrisa. Mira, si no te gustan las esculturas que hago me lo dices. Pero no me llames vago”
Y quedarás como una persona artística.
JUNIO: “No, estos adornos no son de navidad, son de… ¡¡Sorpresa!! ¡Es un fiesta para ti! Sé que no es ni tu cumpleaños ni tu santo, pero esos días te lo podrías oler y ¿a que hoy no te lo esperabas?”
Y quedarás como una persona atenta .
Un abrazo, y que te cunda el día en el sofá.
