Bienvenido a lafórmuladelacocacola, un lugar donde puedes hacer cualquier tipo de consulta, y cada semana uno de nuestros expertos te la responderá. Manda tus preguntas a través del formulario y el próximo lunes Álvaro Carmona las contestará. Si ya hemos respondido tu pregunta, comenta en Facebook o Twitter cómo te hemos cambiado la vida.
Berto Romero
Berto Romero/ Tirones de oreja / 22-02-2012

Denise: Hace poco fue mi cumpleaños y eso me hizo pensar. ¿Quién fue y por qué motivo se empezó a dar tirones de orejas tantas veces como años se cumple?

Querido Denise (lobo hombre en Paris):

Me encanta que me hagas esta pregunta. El debate sobre el por qué de esta tradición es largo y complejo. Empezó hace unos 50 años cuando el antropólogo Rufus O’Fairy, mientras celebraba la fiesta de su 35 cumpleaños se topó con un interesante variedad en esta práctica. Su cuñado Gregor McBirdie se acercó a él y le felicitó tirándole fuerte 35 veces de los testículos, aduciendo que esta variante de la tradición era originaria de la pequeña villa de Oldfreded town. A Rufus todo esto le pareció sumamente extraño, para empezar todos ellos eran de Cáceres, y no entendía muy bien por qué tanto sus nombre propios como los apellidos como los gentilicios sonaban a irlandés y escocés. Pero, valientemente (sobre todo para no tener que enfrentarse con su abuela materna, una auténtica hijadeputa sedienta de sangre), obvió este asunto, y con los huevos como dos pelotas de tenis, investigó sobre el tema que nos ocupa. Pronto descubrió que su cuñado estaba secretamente enamorado de él y había urdido esta trama, sabiéndo de su interés por la antropología, para masajearle el escroto.

Dejo esta línea de argumentación aquí, porque ayer ya basé mi respuesta en la polla y no quiero que me encasillen.

La verdad es que se tira de las orejas para sacudir la cabeza y afectar al equilibrio de la persona, consiguiendo que caiga al suelo. Una vez en él se le patea en el vientre y en la boca como castigo. Lo que se busca es que entienda que un año más sobre la tierra és un agravio para sus congéneres, con los que compite por comida y mujeres. Es verdad que casi nunca se lleva a cabo la segunda parte del rito, pero su significado es éste.

O eso me explicaron (con ejemplos prácticos) mis padres hasta que pude defenderme de ellos con un palo.

Berto Romero
Berto Romero/ ¿Dónde están las llaves? / 21-02-2012

Bernie: ¿Hay alguna manera para que uno siempre se acuerde de dónde ha puesto las llaves?

Querido Bernie:

Sí, hay una manera.

——

Hola de nuevo Bernie:

Acabo de recibir un correo de Tomás y Álvaro diciendo que la respuesta era demasiado corta, y no les falta razón, de modo que la desarrollaré un poco más.

Querido Bernie.

Sí, hay una manera. Vamos a ver, de todos los métodos posibles para que un despistado como tú deje de perder continuamente las llaves el mejor es practicarse un piercing “Príncipe Alberto” en el glande, y usar la anilla del mismo para llevar ahí las llaves. De entrada puedes pensar “qué incómodo”. Para nada, no te equivoques, el pene es muy resistente, lleva toda la vida recibiendo tundas. Y ya tiene un diseño colgandero y suave que parece destinado a tal efecto. El pene siempre está localizable, centrado y muy a mano. Piensa que si consigues coordinar tus erecciones con el momento de entrar en tu casa o de abrir la puerta de tu coche, parecerá que llevas un ingenio hidráulico que te acerca las llaves a la mano (puedes intentarlo pensando en gente desnuda, a mí me funciona). Sobre todo recuerda cargar bastante el llavero, lleva muchas llaves. Si no tienes muchas, compra llaves vírgenes en el ferretero y aníllatelas. Que te duela. De esta manera siempre recordarás dónde están.

Lo único que puede pasar es que me digas “querido Berto, es que no tengo pene, se lo comió un perro”, o cualquier cosa parecida. En ese caso no te quedará más remedio que comprarte uno de esos llaveros que emiten un pitido cuando les silbas.

Y metértelo en el culo.

Hasta siempre amigo.

Berto Romero
Berto Romero/ Canción pegadiza / 20-02-2012

SundayMorning: Últimamente no me puedo quitar de la cabeza una canción que odio profundamente. Este odio es proporcional a la frecuencia de aparición en mi cabeza. ¿Qué puedo hacer?

Querida SundayMorning:

De todos los posibles problemas “muy menores” que podríamos atender hoy, éste tuyo es, seguramente, el más insignificante de todos. Pero no todo van a ser respuestas en este consultorio para cuestiones de vida o muerte.

Como puedes comprobar, también disponemos de algunos minutos que perder para atender minucias sin importancia como el asunto que te preocupa. Minutos valiosos para nosotros, y ¿para qué engañarnos? quizá para otros miembros de la comunidad, que podrían estar ahora mismo siendo ayudados por nuestros vastos conocimientos. ¿Quien sabe cuántas parejas en crisis podríamos estar salvando ahora de la ruptura, cuántas pequeñas empresas rescatadas de la ruina, cuantos pequeños estados del cuerno de África arrancados de las garras de hambruna?

Pero no. Hoy toca aconsejarte sobre cómo sacarte de la cabeza una canción que no te gusta y que se te ha pegado de forma inmisericorde. Bien, presta atención, la solución es la siguiente: escucha OTRA.

Un abrazo bien afectuoso. Y no olvides reflexionar sobre lo que has hecho hoy en tu particular rincón de pensar.

Invitado
Invitado/ Juanra Bonet / 14-02-2012

migarcar: Este verano conocí a un chico y nos liamos. ¿Qué hago para seguir hablando con él sin que piense que soy una pesada? Por cierto, vive a unos 500 km de mí.

Tuviste un “lío” de verano y quieres “seguir hablando”. O sea, “seguir hablando”. Ajá. Ese es tu “plan”, “seguir hablando”. Supongo que cuando dices “seguir hablando” quieres decir “liarme otra vez”, porque si “seguir hablando” quisiera decir “seguir hablando” no tendrías miedo de ser “pesada”.

En primer lugar, si tienes la más mínima duda de que estás “siendo pesada”, no te lo preguntes más: lo estás “siendo”, y mucho. Y además, haciéndonos la “pregunta” estás buscando que te demos nosotros la coartada para ser todavía “más pesada”.

En segundo “lugar”, “deduzco” que el joven con el que te liaste no está siendo “pesado” contigo. Y que te gustaría que lo fuera más, que te mandara “privados” por “Facebook” o que “clicara” un “me gusta” en este vídeo de un gatito que pusiste en tu “muro”:

“Yo” en tu lugar “sería pesado”, y si a “él” le molesta “te ahorrarás” un tiempo muy “valioso” y podrás “seguir hablando” con “otras” personas “para tener” un mejor “verano” el año “que” viene. “Mejor verano”. “.”.

Invitado
Invitado/ Juanra Bonet / 13-02-2012

Canyella: Soy ninfómana declarada en “petit comitè”. Prejuicios, los mínimos. Pero la crisis me ha llegado… Los hombres se intimidan ante mis propuestas. ¿Qué hacer?

Ser ninfómana en “petit comite” es una mala estrategia. Un omnívoro no puede comer siempre en un vegano. Deberías expandirte, buscar nuevos mercados. Pero de manera sostenible, no quieras abarcar más de lo que puedes. Es muy fácil que se produzca una burbuja que haga temblar los parqués y hundir las bolsas europeas. De hecho, eso es lo que ha ocurrido. Estamos viviendo una crisis gravísima a causa de una ninfomanía bancaria mal administrada.

Creo que necesitas un manager, alguien que te gestione toda esa energía sexual de manera adecuada, que te filtre los amantes ocasionales, sobre todo alguien que organice tus experiencias lésbicas (que suelen ser un caos); es más, alguien que las grabe con cámaras HD por si acaso, por lo que pueda pasar, que la gente luego es muy mala. No sé si se te ocurre alguien que te pueda echar una mano.

Si prefieres ir por tu cuenta, sin manager (que sería un error), ten en cuenta que los hombres nos sentimos intimidados por las mujeres excesivamente directas. Habéis insistido tanto en que desarrollemos nuestro lado femenino y la inteligencia emocional que no tenemos una erección digna sin cena, cine y charla sobre Paul Auster. Más o menos como eráis vosotras antes. ¿A que jode?

Tomás Fuentes
Tomás Fuentes/ Whatsapp / 10-02-2012

daniangel66: ¿Se puede saber qué cojones tengo que hacer para que mis amigos dejen de pedirme que me cambie de móvil para tener whatsapp? Ya se han acostumbrado a mi mirada de asco cuando me tachan de “amigo caro”.

Querido daniangel66:

Eres un héroe. No lo hagas. Nunca tengas Whatsapp. Nunca. Porque ahora todo el mundo lo tiene. Y mira, por tus amigos no hay problema. Eso, hasta es guay. Pero a mí el Whatsapp me ha jodido la vida, porque mi madre tiene Whatsapp.

Su primer mensaje no fue un “Hola, guapo, eres mi hijo favorito”. Ni siquiera un “¡HEY! ¡QUE ESCRIBAN EN MAYÚSCULAS TODOS LOS QUE TIENEN UN HIJO ADOPTADO!” (ese fue su segundo mensaje). Su primer Whatsapp fue, y os juro que es cierto, el siguiente:

Una foto sobre el cierre de Whatsapp. Aun no había mandado ningún mensaje, y ya estaba preocupada por el cierre de Whatsapp.

Pero estos mensajes tienen un paso. Pronto empezó a mandarme mensajes de este tipo.

No sé cómo mi madre ha podido enviarme esto. Una de dos: o estaba buscando algo en Google (y, espero que fueran marcas de coche, y no “echar un volvo” o “Me das por deTrans”); o, peor, sus amigos le han mandado eso. No necesito saber según qué información, referente a mi madre. No necesito saber si sus amigos son unos sátiros. Como tampoco necesito saber “¿Qué frase de Carmen de Mairena” es mi madre (sí, también la tengo en Facebook. Y creo que el resultado era “En boca cerrada no entran moscas; entran pollas como roscas”).

Sigamos. Éste fue el mensaje de Navidad que me mandó mi madre, vía Whatsapp.

Y no, una, sino dos veces. Por si no había quedado claro.

Amigo daniangel66: no tengas Whatsapp. Jamás. Si quieres seguir teniendo buenos recuerdos de tu infancia, si quieres seguir pensando que tu madre, cuando se junta con sus amigos, hablan del frío que hace, y de que antes la fruta tenía más sabor, entonces no te instales Whatsapp.

Espero haberme explicado con suficiente claridad. Si aún no estás convencido del todo, te dejo la última foto que me ha enviado mi madre. Juro que es cierto. Clica aquí bajo tu responsabilidad.

Tomás Fuentes
Tomás Fuentes/ Amor a distancia / 08-02-2012

Faro: He conocido a una chica en un foro de cine. Aunque no la conozco demasiado, parece genial. La putada vino cuando me enteré de que es de mi misma ciudad, pero, por motivos de estudio, este año está en otra ciudad española. ¿Debo encapricharme/enamorarme de ella o limitarme al FHM?

Querido Faro:

Entiendo tu situación. Un amor por Internet SIEMPRE es sincero. No conozco a nadie que, después de quedar con alguien que conoció vía Internet, se haya llevado una decepción. Mi primera novia, “La Muñones”, como la llamaba cariñosamente, siempre fue sincera conmigo. En su descripción de Badoo ponía “Busco el amor, porque me siento incompleta”. Y vaya si estaba incompleta.

Lo que es más jodido es que esta chica se haya ido a estudiar fuera. Todo el mundo sabe que cualquiera que haga una estancia fuera de su ciudad se tira todo lo que puede. Eso me lleva a mi segunda novia que se fue de Erasmus. “La ONU”, como la llamaba no tan cariñosamente, porque por su cama habían pasado representantes de todas las Naciones Unidas.

Pero hay una brizna de esperanza, amigo Faro. Y esa luz al final del túnel es “en un foro de cine”. Intuyo que, al conocerla en un foro de cine, a ella le gusta el cine (Sí, he visto “Sherlock”, y he tomado nota de algunos truquillos que usa). Otra cosa es que la chica en cuestión entre a los foros sólo para pillar cacho, pero todos sabemos que eso, en Internet, NUNCA pasa, ¿verdad, amigo Piscis? Por tanto, la conquista de esa chica debe ser lo más parecido a una película.

Mira, ahora tengo prisa, pero hace tiempo tuve una idea para una película muy similar a tu caso. El archivo estaba olvidado en mi disco duro, pero me has hecho recordar su existencia. Te lo copio aquí para que te inspires. Es el mismo texto que le envié a Paramount Pictures para que me la produjera. Disculpa si hay alguna falta de ortografía, o alguna incoherencia, pero es que me tengo que ir ya. Tengo una cita con el proctólogo. Es para ir al cine y luego a una cena romántica, no para que me meta un dedo por el culo. Que yo soy muy hombre.

Novios a Distancia. Idea de film, por Tomás Fuentes.

Novios a distancia es una comedia romántica que tiene amor y tiene humor, dando así una vuelta de tuerca al género.

Jaime José es un chaval risueño, que conoce a una chica por Internet. Se enamora de ella, y quiere tener una relación. El problema es que ella se ha ido a estudiar a otra ciudad española. Así que Jaime José decide trasladarse a esa ciudad, haciéndose pasar por extranjero, ya que por todos es sabido que las tías que estudian fuera se follan antes a un extranjero que a un español. Jaime José, que se cambia el nombre a Hans Von Räbo, decidHOLA, SENIOR DE PARAMOUNT. MI NOMBRE ES SVETLANA, Y SER PROSTITUTA. YO ESCRIBE EN ESTE DOCUMENTO, APROVECHANDO QUE CLIENTE, TOMÁS, HA QUEDADO DORMIDA, DEJANDO ORDENADOR ENSENDIDO. QUIERO QUE SEPA QUE TOMÁS SER MALA PERSONA. DICE QUE NO PAGARME, QUE NO LLEVA SUELTO. Y QUE TAMPOCO LE HE DEJADO SATISFECHO. ÉL, PRECISAMENTE, QUE TIENE MICROPENE, ME DICE QUE YO NO HE DEJADO SATISFECHO. YO ESPERA QUE CUANDO LLEGUE A USTED ESTA E-MAIL (POR CIERTA, CLIENTE TOMÁS NO DISE ‘E-MAIL’, DISE ‘EMILIO’. “VOY A MANDARR UN EMILIO”. EL MUY SUBNORMAL) USTED PONGA DIRECTAMENTE EN PAPELERA RESICLAJE. ÉL NO ENTENDER DE SINE. ÉL GUSTAR ISABEL COIXET. ÉL GUSTAR DIRTY DANCING (1 Y 2). EL QUERER SER SANTIAGO SEGURA. EL SER FAN DE CINECITO. ADIOS.nalmente, se funden en un apasionado beso, dejando atrás sus diferencias, y olvidando el bochornoso asunto con aquel pepino.

Esta es mi obra maestra. Espero que le guste.

Atentamente,
Tomás Fuentes.

Tomás Fuentes
Tomás Fuentes/ Feos / 07-02-2012

PatriciaJett: ¿Cómo le dices a un chico que es demasiado feo?

Querida PatriciaJett:

Gracias por esta pregunta. Los que somos feos agradecemos un poco de tacto. Es lo que se conoce como “la paradoja del feo”: pedir tacto a la gente cuando, precisamente, tacto es lo que nos falta, en la zona de las manos, debido a ciertas fricciones (*). Precisamente, por el hecho de ser feos. Puede parecer complejo, pero Stephen Hawking tiene un tratado al respecto: “I’m ugly, but I’m a machine in bed… (And in the kitchen… And everywhere else)”. Aquí se tradujo como “Movida en el cosmos: investiga como puedas!”.

No das suficientes datos sobre tu situación. Quiero decir: si ves a un chico feo por la calle, no hay necesidad de acercarte y decirle: “Oye, eres muy feo”. De verdad. Y mucho menos acercarte y tocarle con un palo, mientras gritas: “¡Hahaha! ¡Mirad! ¡Es diferente!”. Programas como Gran Hermano han dado un valor a la sinceridad que no es el apropiado: “Mira, yo voy con la verdad por delante, Charo, así que te lo digo: eres una fulana”. Cuando Charo, igual, estaba haciendo una tortilla, en la cocina. Ojo, no quiero decir que Charo no sea una fulana. Si está en Gran Hermano, es muy probable que lo sea. Pero no hay necesidad de ser sincero todo el rato. Yo no voy por los sitios, acercándome a alguien por las buenas y diciendo: “Oye, mira, Elena, creo que eres retrasada”? Además hasta quizá hasta sea anticonstitucional.

Aclarado esto, vamos a asumir que tienes un motivo real para decirle a un chico que es demasiado feo. Por lo que sea. Los feos somos personas. Al menos, un alto porcentaje de ellos. Por ello agradecemos que, llegados a este punto, vosotros los guapos nos lo digáis con mucha delicadeza. Aunque en tu pregunta no dices en ningún momento que quieres decírselo con delicadeza. Tampoco das datos de qué rasgo es el que hace feo a ese chico, así que te dejo una serie de frases, separadas por taras físicas, para que puedas llamar “feo” al chico sin herir sus sentimientos, ordenadas de más delicadeza a menos.


Si es calvo:

- Señala su calva y dile: “Hostia, aquí debe ser donde los piojos vienen al skating!”
- Mueve sus manos alrededor de la cabeza, como una pitonisa, mientras dices: “Futuro, futurooo!”
- Pedirle un autógrafo por su papel en Cocoon.

Si es muy peludo:
- “¿Has considerado en afeitarte la palabra ‘Bienvenido’ en la espalda?”
- “¡No te muevas! ¡Tienes un mapache en la espalda!”
- “Eres muy agradable. Hizo muy buen trabajo contigo, César Millán”.


Si tiene los ojos saltones:

- “Lo siento, no me relaciono con nadie que tenga los ojos más grandes que mis pechos”. (Esta frase pierde efectividad si la dice Bebe).
- “Ahora entiendo la expresión “las órbitas de los ojos”. Tienes legañas flotando alrededor de tus glóbulos oculares”.
- “¿Tu cara no fue un día uno de esos logos tuneados de Google?”


Si tiene las orejas grandes:

- “Oye, tengo dos amigas de Erasmus en Dublín, y sospecho que están criticándome. Tú puedes oírlas, ¿no?”
- “He visto una tuneladora en la calle. Veo que al final has decidido hacerte el piercing”.
- Señálale las orejas, mientras gritas: “¿Alguien ha pedido dos entrecots poco hechos?”.


Si sufre obesidad:

- Acércate, levántale la camiseta, y hazle pedorretas en la barriga.
- “Te pago una copa. Una Copa C, talla 120”.
- “No es por ti, es por todo el follón que has montado con Megaupload”.


Si tiene una nariz grande:

- Acércate a sus fosas nasales y grita: “Eeeeecoooooo!”.
- “Pensaba que el de la Muralla China era el único tabique que se veía desde el espacio”.
- “¡A ver, no te muevas! Creo que tienes algo en la nariz… Sí, sí: es un minero chileno”.


Si es feo, en general, por infinidad de taras físicas:

- Pedirle un autógrafo por su interpretación de “virus” en Érase una vez… La vida.
- “¡Va, venga, llevas dos horas con esa cara, estornuda de una vez!”
- “¡Hostia! ¡Tú eres el de Papanatos!”

.
.
.
(*) pajas.

Tomás Fuentes
Tomás Fuentes/ Brujas / 06-02-2012

Murciélaga: Tengo una jefa que es una bruja. ¿Cómo la puedo putear sin que sepa que soy yo?

Querida Murciélaga:
No puedes. No puedes hacerlo. Es bruja, tú misma lo has dicho. De hecho, ya sabe que has mandado esta consulta, y que yo estoy contestando, y que me estoy frotando la entrepierna mientras me imagino cómo debes ser físicamente. Por cierto, bonitos pechos. ¿Puedo llamarte Pechitos?

Date por jodida, Pechi. No puedes putearla sin que se entere. Así que te recomiendo que, si finalmente decides hacerle algo, acto seguido hagas un calvo. Así, al menos, cuando vea lo que has hecho con su bola de cristal, se sentirá doblemente ofendida, al ver que te bajas las braguitas, lentamente, primero enseñas medio trasero, las vuelves a subir, como jugueteando, para, finalmente, mostrar tu trasero, redondito y turgente. Uf. Una vez lo hagas, ¿le puedes decir a tu jefa si hay posibilidad de exportar las imágenes que emite una bola de cristal a un formato universal, tipo .avi o .mpeg? Es por un tema.

Estás en mala posición, Pechitos. Nadie puede jugársela a una bruja. La única persona que lo ha hecho es el estilista de Aramis Fuster.

Si consultamos los viejos libros de “Historia de la Brujería”, de Roland W. Hunter, lo primero que nos llamará la atención es que nadie se ha atrevido a editarlo. No por lo que dice, sino porque es un autor que me he inventado. Y con todo esto de la crisis, los editores han caído en el conservadurismo y la fea costumbre de editar únicamente libros que existan. Una lástima. Así, nunca verán la luz títulos como “Depilación y belleza”, de Lucía Etxebarría; “Alí Babá y los 40 aficionados”, de Iñaki Presuntamente Urdangarín; o “Uy sí, todo, en general”, de un servidor.

Sin embargo, hay documentos que sí existen donde se explica muy bien el calvario que han sufrido durante siglos los trabajadores de brujas. En 1711, el Sindicato de Asistentes de Brujas fue convertido en una manada de sapos, al intentar redactar un convenio laboral. En 1844, Román Castillo, secretario personal de la Bruja Remedios recibió un puñetazo en el ojo cuando fue a pedir un aumento de sueldo. Y en 1944, durante la famosa Noche de las Escobas Rotas, un escamote suicida de ayudantes de bruja decidió hacer huelga, quemando bibliotecas, centros feministas, y otros lugares que suelen frecuentar estas peligrosas señoras. Esa misma noche, el Sindicato de Brujas, la Bru.G.T., lanzó el hechizo más terrible que se conoce hasta la fecha: robó a todas las féminas españolas la imaginación, haciendo que en cada Carnaval, un gran número de ellas decida que es buena idea disfrazarse de bruja, de una forma lamentable.

Es posible que dijeras “bruja” en sentido metafórico, como sinónimo de mala persona. En ese caso, préndele fuego al pelo cuando esté despistada.

Álvaro Carmona
Álvaro Carmona/ Batería / 03-02-2012

Entrañable: ¿Cómo expresar el deseo carnal sin resultar grosero?

Así: “Yo tomaré un entrecot”

.

ManuZGZ: En esta época de exámenes, ¿qué recomiendas, estudiar en la biblioteca o en casa?

Pues no sé, yo nunca acabé la carrera. Pero recuerdo que solía estudiar en ambas. Ambas era el nombre del bar de la universidad, igual ese fue el problema.

.

daniangel66: Mi hámster me ha dejado de hablar. Creo que es por algo que he hecho. ¿Sabéis que puede ser?

¿Tomar setas?

.

Melandro: Un amigo ha roto con su novia y se ha mudado donde yo vivo. Ahora salimos todos los días de copas, hace ya 13 días. Me gustaba el plan, pero estoy empezando a vivir una resaca continua… ¿Cómo puedo decirle que tenemos que parar un poco?

Democráticamente. Dile que vais a someter a votación seguir o no de fiesta, y que levante la mano quien quiera parar. Con una borrachera ya ves doble, así que después de 13 seguidas tu amigo verá 26 manos levantadas. Mayoría absoluta.